Néstor Hernándes
Querido Tibério:
Me llegó este correo y pensé compartirlo con vos. Es una historia mezclada en un millón de historias, pero quise que la leas.
Este chico, Diego, fue aplomado por mi para ingresar en la masonería. Luego de la entrevista, y al ver que su calidad era óptima, le comuniqué que teníamos preparado su ingreso, a lo que me contestó que no podía, que iba a Brasil, ya que se casaba con una brasilera y viviría en Amparo, San Pablo. Yo le dije que en esas condiciones sería mejor solicitar su ingreso en Brasil, y como verás así lo hizo.
Ese no es el tema más importante. El tema es que Diego, siendo Odontólogo se recibió en Buenos Aires, con las notas más altas de su promoción, siendo considerado alumno de excelencia por la facultad. Al llegar a Brasil, le comunicaron que su título no tenía validéz, y que si quería ejercer la profesión debería cursar TODAS las materias nuevamente. Luego de golpear muchas puertas, incluso recurrir a la ayuda de hermanos, no pudo ser reconocido, e incluso un Decano en Brasilia (llevó su caso por todo Brasil), le confesó personalmente que nunca le aprobarían el título en Brasil. Ahora su caso está en la justicia.
La verdad que para mi continúa siendo una incógnita la situación de Diego. Quizás estemos mal acostumbrados en Argentina, en donde la Universidad es gratis, tanto para un millonario, como para el habitante de una villa miseria (favela) que tenga la capacidad mental para cursar una profesión. O tal vez sea porque las universidades argentinas estás superpobladas de extranjeros que vienen a este país a recibir un título (muchísimos brasileros). O porque en estudios de arquitectura o buffetts de abogados, o en los hospitales se ven peruanos, colombianos, brasileros, venezolanos, panameños, mexicanos, ejerciendo distintas actividades, que mi cabeza no entiende algunas cuestiones que rozan con la discriminación.
Conozco perfectamente, querido Tibério, porque he visitado varias veces Brasil, la hospitalidad y la gentileza del brasilero. Su calidad como anfitrión la he comprobado permanentemente en congresos que asistí en Porto Alegre, Goiás, San Pablo, hasta hace poco cuando fui a Pelotas y el Gran Maestre vino personalmente a recibirme, pero me cuesta comprender, estos casos como el de Diego, que no tienen explicación, al menos a él todavía no se las han dado.
Espero no haberte aburrido con esta historia, que como te dije, es una en un millón,
un 3 abrazo
Néstor
From: Diego Marcelo Baldini
To: SIMBOLO net
Caro Nestor como estão as coisas aí em Baires?
Primeiramente me desculpa escrever em portugues mas atualmente tem ficadeo mais facil do que o castelhano.
Faz tempo que não nos escrevemos mais mas eu não posso esquecer que você é o meu padrinho, e sempre o tenho presente.
Aqui em Amparo continua tudo mais ou menos igual, este ano ocupo a cadeira de 2° vigilante da minha querida "Trabalho 238" após de dois arduos anos de secretaria.
Laboralmente continuo sem poder exercer a minha profissão, já há 8 anos, e a unica saida que por enquanto achei foi a justiça comum onde tenho duas ações prontas a sair, acredito que até maio já tenha uma possição do juiz e possa continuar a minha vida profissional. De ganhar a causa estaremos criando uma juruisprudência boa para outros argentinos em minha posição. Acredito ser esta a atitude de um maçom ante as adversidades mas as vezes me pergunto se valeu o sacrificio. Os irmão advogados que tratam da causa acreditam que temos todas as chances de ganhar mas se assim não for, em maio estarei por aí pois estou já com as minhas forças esgotadas.
O meu filho o Lisandro esta cada vez maior e mais experto, já esta no segundo ano do parquinho e quasse lendo já, só com 4 anos, precisou ser trocado de sala pois estava muito mais adiantado do que os companheirinhos.
No mais espero sua resposta em breve, desejo-lhe tudo de melhor e seja como for em maio pretendo ir para Buenos Aires do dia 7 a 17 em principio, gostaria muito não so de vê-lo como de assistir uma sessão aí na grande loja.
TFA.
Diego Marcelo Baldini |