MAÇONS

 

 



Revista Símbolo da Argentina - 4-05-2001

 

 

Masones que Hermanaron a los Hombres


Escribe Max Grieben

Cuando hablamos de música por masones siempre citamos a Mozart, Haydn, Sibelius. Pero no podemos olvidar otro género, el jazz. Tres de sus más grandes compositores e intérpretes son buenos ejemplos para recordar. Sus comienzos no reconocen raíces definidas. Como el tango, el jazz también lleva en sus venas mezcla de sangre. En ambos casos, hay un denominador común inicial de bajos fondos y de exclusión social. Pero los dos lograron el reconocimiento universal y alcanzaron la categoría de géneros hechos y derechos. No se puede decir hoy que el jazz es exclusivo de gente de color, o afro americanos, que es como consideran que es más apropiado que los llamen en los Estados Unidos. Para nada. Hoy es música y punto. Buena música para todos, sin saber de color de piel o de fronteras.

¿Quiénes fueron responsables de que los muros se derrumbaran? Pues algunos músicos que tuvieron la gran virtud de ser intérpretes geniales. Tomemos tres ejemplos de esto último y que además tenían algo en común, que veremos más adelante. Con seguridad cuando usted piensa en el jazz en su forma más pura, no lo asocia automáticamente con Louis Armstrong, Edward Kennedy, Duke Ellington o William Count Basie. Vale la pena entonces repasar algunos aspectos de sus vidas:

Louis Armstrong (1900-1971) nació en nueva Orleáns y como autodidacta aprendió a tocar el clarín, clarinete y la corneta. De chico seguía a los músicos que regresaban de un entierro tocando temas alegres. Tomó algunas clases de trompeta, no muchas, con King Oliver. El genio hizo el resto. Con solo 17 años ya tocaba en la banda Kid Ory, en Nueva Orleáns. Pero su ciudad natal le quedó chica y a los 22 años integró el conjunto de su antiguo maestro King Oliver, Oliver´s Creóle Jazz Band, en Chicago, el sanctasanctórum del género. Pero en 1925, en una breve estadía en Nueva York, había conocido con sus Hot Five lo que era tener una banda propia, repitiendo la experiencia en 1928 con los Hot Seven. Revolucionó el Jazz porque él consideraba que el virtuosismo del intérprete tenía que destacar sobre la calidad del conjunto. Cuando ya era un clásico del género conoce Hollywood: Cabin in the Sky (1943), Jam Session (1944), High Society (1956), The Five Pennies (1959), Hello Dolly! (1969), son algunos de los films en donde aparece con sus bandas. Grabó más de 1500 temas y algunas de sus composiciones más conocidas son "I´ve got a Heart full of rhythm" y "Wild man blues".

Ahora llega el turno de Duke. Edward Kennedy Ellington (1899-1974) venía de una fanilia de clase media que trató de orientarlo hacia la música clásica. No hubo caso. Con 17 años comienza a tocar profesionalmente y a los 23, ya en Nueva York, forma su propia agrupación. En esos primeros años, es él, junto a Fletcher Henderson y Don Redman, los que preparan el camino para lo que luego será conocida como la era del Swing. Su propia banda no descreía de la importancia del solista y tenía valores como el trompetista Cootie Williams, el bajista Jimmy Blanton y el saxofonista Johnny Hodges. En los 30 y los 40 amplía la cantidad de integrantes de su banda y lleva su arte a teatros y clubes, brinda conciertos en la radio y en el extranjero, e inicia, en 1943, el primero de los conciertos anuales en el Carnegie May, de Nueva York. Imagínense, un negro dirigiendo una banda y en ese lugar, en el ombligo del mundo! Abajo las barreras. Con un estilo cambiante, donde conviven el Blues y el Swing, su orquesta llevó el Jazz a las grandes salas de concierto. Entre sus cantantes figuraron Mahalia Jackson, Ella Fitzgerald y Billie Holiday. Algunas de las composiciones más conocidas de Duke Ellington fueron "Moon Indigo" (1931), "Sophisticated lady" (1933) y "Solicitude" (1934), aunque su sello distintivo y presentación en todos sus conciertos desde 1941, "Take the A train", fue escrita por Billy Strayhorn. Count Basie (1904-1984), también había nacido en New Jersey como Ellington y también siguió sus pasos a la Gran Manzana, pero desarrolló su estilo característico en Kansas City, donde creó su agrupación con algunos ex componentes de las bandas Bennie Moten y Walter Page. Para algunos es el más grande exponente de la era de las grandes bandas del Jazz, además de haber sido un eximio pianista. A fines de los 30 encuentra su apogeo, pero su estilo al piano, con algo de reminiscencias de su maestro Thomas Wright Fast Waller, a despecho de nuevas tendencias al teclado, lo continuó toda su vida.

¿Y qué era lo que tenían en común, a lo que nos referimos al principio y no aclaramos? Pues que los tres eran masones. Satchmo fue activo integrante de la Logia Montgomery N º 18 de Nueva York. Duke ingresó en la orden en la Logia N º 1 de Washington D.C y Count Basie fue tanto masón en la Prince May de Nueva York como en la institución paramasónica y benéfica Shriner Temple. Y si quieren conocer las impresiones de Duke Ellington cuando fue iniciado no hay nada mejor que escuchar su tema "I´m begining too see the light", que fue cantado por su hermano masón Louis Amstrong.